Lucía Pérez: testigo vio cómo entregaban droga en la puerta de la casa de Farías

También declararon los dueños de la vivienda, un policía, la coordinadora de la salita de salud y una psicóloga. Este miércoles termina la ronda de testigos.
El crimen de Lucía Pérez fue el detonante del movimiento #NiUnaMenos.

En sintonía con su primera declaración durante la instrucción penal preparatoria una vecina que vivía frente a la casa de Matías Farías confirmó que tres días antes de la muerte de Lucía Pérez vio a una operación de entrega de drogas en la puerta de la casa del barrio Alfar. La mujer también reiteró cómo fueron los momentos en que los tres imputados sacaron el cuerpo de la adolescente de la vivienda y lo subieron a la camioneta para llevarlo a la sala de salud de Playa Serena.

La mujer confirmó que esa tarde vio llegar una camioneta al lugar y que una persona entró corriendo a la casa para salir poco después y llamar a otra persona que estaba dentro del rodado. Minutos más tarde tres sujetos sacaron del interior de la casa ubicada en Racedo al 4800 un cuerpo, lo subieron al rodado y salieron a toda velocidad. Según su relato el conductor de la camioneta -Offidani- era una de las personas que tres días antes había hecho una especie de «pasamanos» de droga con dos jóvenes en la puerta de la casa de Farías.

Mientras que el “ateneo” que se realizó este lunes reforzó la postura de la defensa de los tres imputados, esta declaración afirmaría –más allá de la prueba incorporada por lectura que incluye una gran cantidad de mensajes de Farías y Offidani- la primera de las acusaciones que pesa sobre ambos: la tenencia de estupefacientes para su comercialización agravada por ser en perjuicio de menores de edad y en cercanías de establecimientos educativos.

Dentro de los mensajes analizados se encontró una gran cantidad de Whatsapp que ambos imputados mantuvieron con distintos clientes en los que coordinaban los lugares de entrega de marihuana y cocaína. Tal como se informó oportunamente en algunos de los archivos analizados incluso se comunicaban horas después de la entrega para consultarles acerca de la calidad de la droga entregada.