Damien, de 13 años, se había quedado sin familia de acogida y necesitaba un hogar estable para empezar su tratamiento. El docente se enteró de su historia y decidió cambiarle la vida.

Un profesor de Matemáticas, en los Estados Unidos, conmovió al país al adoptar a un alumno de 13 años para que pudiera recibir un trasplante de riñón. El chico sufre un insuficiencia renal desde los ocho y necesitaba una familia estable para poder empezar su tratamiento sin dejar el colegio.

Según reconstruyó el diario inglés The Daily Mail, el maestro Finn Lanning, que da clases en una escuela en Colorado, conoció a Damien en su curso de séptimo grado. El estudiante resaltaba en el aula por su tranquilidad e inteligencia.

Pero al poco tiempo de conocerlo, el profesor se enteró de que el nene podría abandonar sus estudios, ya que su familia de acogida no quería seguir haciéndose cargo de él, ya que necesitaba mucha atención médica.

Esta no iba ser la primera vez que Damien se enfrentaba al abandono. Desde muy chico, las familias que lo cuidaron lo regresaban a los centros de menores porque no querían responsabilizarse por su salud. Al no tener un hogar estable, siempre perdió su lugar en la lista de trasplantes de riñón.

«Un trasplante es un proceso muy complejo, hay muchos medicamentos necesarios para mantenerlo saludable. Por eso los pacientes deben tener un sistema de apoyo«, explicó un cirujano al medio inglés.

Damien había encontrado algo de estabilidad cuando una familia aceptó cuidarlo en Colorado, pero al deteriorarse su salud decidieron que volviera a un centro de menores. Aunque esta vez, el final sería distinto. Para evitar que quede nuevamente desamparado, el profesor de Matemáticas lo adoptó.

De manera inmediata, el docente se capacitó para familiarizarse con todos los cuidados que debía brindarle al adolescente. Y comenzó una campaña en Internet para recaudar fondos para sus gastos de salud.

Tres meses después de esto, la vida de Damien cambió por completo. Ahora vive en la casa con Finn y no tuvo la necesidad de abandonar el colegio. No solo eso: al tener un hogar definitivo, está primero en la lista para recibir su trasplante.

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