Un piquete en la terminal de Mar del Plata complica la llegada y salida de micros

Los ómnibus se están despachando en una calle lateral y están partiendo con demoras. Es por un reclamo de los maleteros.

Los maleteros, los hombres que abren las cajuelas de los micros y suben y bajan el equipaje y encomiendas de los viajeros, cerraron este viernes mañana el acceso a la terminal ferroautomotora de Mar del Plata. Fracasaron distintas audiencias en el Ministerio de Trabajo, después de años trabajando en negro. Reclaman ser «debidamente registrados».

De todos modos, su trabajo no cesó. A pesar del bloqueo al acceso a la terminal, siguen despachando micros sobre una calle lateral. Reciben a quienes llegan sobre 9 de Julio ante la sorpresa de los pasajeros, que quedan a unos 400 metros de la terminal. Hay desinformación y quienes están yéndose de la ciudad parten con demoras.

«Se trata de un reclamo genuino desde hace meses por una irregularidad que tiene años. Hoy hay por lo menos 70 trabajadores en negro. Tuvimos varias reuniones en el Ministerio de Trabajo, pero ayer (por el jueves) nos encontramos con una decisión del concesionario de la terminal que envió a su abogado a decir que no se iba a hacer cargo de estas familias. Esta es la única manera que tenemos de protestar”, explicó a medios locales Carlos Amodey, dirigente de la CTA Autónoma, que apoya el reclamo de los trabajadores.

Contó que en las audiencias habían conseguido que el concesionario de la terminal blanqueara a un grupo de trabajadores que se ocupa de los baños. El concesionario de la terminal es el polémico empresario Néstor Otero, involucrado en la causa de los cuadernos y que fue condenado por pagarle dádivas a Ricardo Jaime.

Voceros del Ministerio de Trabajo provincial dijeron que el paro «responde a un conflicto de particulares. Los maleteros exigen mejores condiciones laborales. Pero tanto las empresas de ómnibus como los responsables de la concesión de la Terminal no han podido encontrar un camino en común para sentarse a negociar la situación».

Dicen desde el Gobierno que militantes políticos y organizaciones sindicales aprovecharon el contexto y el estado de vulnerabilidad de los trabajadores para hacer política y realizar una protesta en la terminal.

Trabajo desplegó un operativo de inspecciones en la terminal a fin de controlar que se respeten las condiciones laborales, la documentación de los maleteros y de los changarines, y anunció que sancionará a las empresas de ómnibus que no tengan en regla la documentación o que mantenga a empleados en negro.

El conflicto, según relatan los mismos maleteros, viene desde que la terminal de ómnibus funcionaba en la calle Alberti y Sarmiento. «Siempre trabajamos en negro», explican. Por ahora, el ministerio exigió el pliego de contratación a los responsables de la concesión para constatar si ellos están obligados a solventar los gastos del servicio de equipaje. En tanto, los pasajeros llegan y parten en medio de un piquete.