Tres meses antes del naufragio del ARA San Juan, el Capitán alertó que una válvula no cerraba correctamente

El 14 de agosto de 2017, Fernández advirtió la falla. La jueza y la comisión investigadora analizan que pueda ser la causa de la tragedia.

El capitán Fernández, Comandante del submarino ARA San Juan.

A un año de la desaparición del ARA San Juan y sus 44 tripulantes, la Justicia analiza un documento que podría demostrar que el naufragio de la nave se debió a una falla en una válvula de ventilación que ya había presentado inconvenientes meses antes de la tragedia. El comandante del submarino, Capitán de Fragata Pedro Martín Fernández, alertó el 14 de agosto de 2017, casi tres meses antes de la tragedia, que la E19 -un mecanismo que debió evitar el paso de agua hacia las baterías y por algún motivo no lo hizo- presentaba falta de estanqueidad; es decir, no cerraba correctamente.

Se trata de un informe que Fernández elevó al entonces jefe de la Fuerza de Submarinos, Claudio Javier Villamide (pasado a disponibilidad), en el que le comunicó que durante la misión de patrulla de julio de ese año había ingresado agua al ventilador de baterías de proa debido a inconvenientes en la válvula en cuestión. Es el mismo problema que la nave sufrió en noviembre, de acuerdo al último mensaje enviado por los submarinistas.

“Durante el sexto día de navegación, con el buque en maniobra de snorkel, se produjo un ingreso de agua de mar al ventilador de batería de proa. Se desarmó la envuelta del mismo para sacar la totalidad del agua. Consecutivo se procedió a navegar a plano profundo para ingresar al tanque de baterías y verificar el estado del mismo. No se observó ingreso de agua, normalizándose posteriormente la maniobra de ventilación”, comunicó el Capitán de Fragata y finalizó: “La única posibilidad es la falta de estanqueidad en la válvula E19”.

La válvula E19 se encuentra en la tubería de ventilación y es un mecanismo “by pass” que se abre y cierra para permitir el flujo de aire que luego se utiliza para alimentar los motores diésel, recargar las baterías y renovar el aire interno. La norma indica que mientras la unidad navega debe permanecer cerrada para evitar el paso de agua hacia los tanques de baterías, pero su posible falta de mantenimiento pudo haber provocado la filtración del líquido.

El informe del Capitán Fernández forma parte de la documentación que la jueza Marta Yáñez, a cargo del expediente que se tramita en Caleta Olivia, recabó durante la investigación. Las pruebas recolectadas, a las que se suman los testimonios de integrantes de la Armada, permitieron determinar que la válvula en cuestión había presentado inconvenientes en navegaciones anteriores y que pese a los informes de la tripulación no se reparó correctamente. Es que para hacerlo la nave debió haber salido del agua e ingresar a dique seco, lo que no ocurrió en sus últimos 39 meses de servicio. «No hay documentación que avale que esa válvula haya sido recorrida en arsenales«, afirmó la magistrada en un entrevista.

También forma parte de la causa la declaración de un integrante de la Armada que participó de la reparación de media vida del ARA San Juan. En su presentación, señaló que la E19 se cambió por una válvula nueva que pertenecía a un lote de repuestos que llegó en los años 80 de Alemania.