Theresa May insiste en que el Brexit sólo será posible si hay un acuerdo con la oposición

El Gobierno británico y los laboristas empezaron a negociar un plan conjunto la semana pasada, aunque el diálogo quedó estancado.

La primera ministra británica Theresa May insiste en que la única vía para que no se frustre el Brexit, como se llama a la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), es seguir negociando con la oposición.

«Hay diversas áreas en las cuales los dos principales partidos estamos de acuerdo. Ambos queremos terminar con la libre circulación (de ciudadanos comunitarios), ambos queremos salir (de la UE) con un buen acuerdo y ambos queremos proteger los puestos de trabajo», dijo May en un comunicado divulgado por Downing Street, su despacho oficial. «Esas son las bases para llegar a un compromiso con el que podamos obtener una mayoría en el Parlamento, el único modo de materializar el Brexit», indicó.

Después de que un sector del Partido Conservador de May rechazara en tres ocasiones en la Cámara de los Comunes (diputados) el acuerdo de salida del bloque comunitario , la primera ministra dijo que no tiene «otra opción» que tratar de ganar el respaldo del opositor Partido Laborista, que lidera Jeremy Corbyn.

«Cuanto más tardemos en lograrlo, mayor será el riesgo de que el Reino Unido nunca llegue a abandonar la Unión Europea», indicó citada por la agencia española de noticias Efe.

El Gobierno y los laboristas empezaron a negociar un plan conjunto el pasado miércoles, si bien este sábado el diálogo quedó aparentemente estancado. La formación de Corbyn asegura que May no acepta los cambios que sugieren los laboristas, a pesar de que el Gobierno insiste en que reinició el diálogo «sin líneas rojas» y con voluntad de introducir modificaciones en el acuerdo.

Según el diario londinense The Sunday Times el Gobierno está preparado para ceder a las demandas del Partido Laborista y diseñar una relación comercial con la UE más cercana de lo que preveía hasta ahora. También estudia desarrollar una legislación para dificultar que un eventual nuevo primer ministro pueda revertir esa decisión y opte por un Brexit más duro, según ese medio. Las negociaciones con la oposición laborista aumentaron las críticas a May desde su propia formación.