Fue en el marco de una serie de controles efectuados por la Subsecretaría de Control Agroalimentario de la provincia. También fueron sancionadas otras dos empresas a partir de la presencia de ratas, gatos y palomas en todo el predio.

La Subsecretaría de Control Agroalimentario de la provincia de Buenos Aires sancionó a tres molinos en Batán, Lobería y Balcarce por múltiples infracciones al Código Alimentario Argentino.

En Balcarce, se inspeccionó un molino al que a través de un exhaustivo control de documentación, se le constataron importantes ventas de harina a más de 30 mayoristas no matriculados en el Registro Único de Operadores de la Cadena Agroindustrial (RUCA). Por lo que se le instruyó la inhabilitación para seguir comercializando con ellos hasta que no se matriculen y se sancionará a los depósitos por este incumplimiento registral.

En el “importante molino” del Parque Industrial de Batán se hallaron, según informó el gobierno bonaerense, distintas faltas al código alimentario “como presencia de roedores, felinos y palomas en todo el prediochatarra y pastizales que propician el escenario para las problemas higiénico sanitarios detectados, en todos los niveles de procesos empaquetado y depósitos de estiba de harina en bolsas de 50 kilos”.

“Esto motivó la interdicción del total de la mercadería hallada en depósito y la inhabilitación para seguir elaborando y comercializando harinas hasta que adecuen las instalaciones”, puntualizó el Ministerio de Agroindustria de la provincia.

En el molino harinero de Lobería, en tanto, “se constataron infracciones como falta de higiene en todos los niveles de proceso, polvillo motivado por la ineficiencia del diagrama de proceso, grasa de máquinas acumuladas en los pisostrigo y afrechillo desparramado en toda la estructura de la planta, vidrios rotos, falta de alambre tejido en la aberturas y polvillo volátil que afecta la salud del personal”.