Ridao ve «difícil» recortar la tasa de seguridad e higiene a los comercios

El Secretario de Hacienda se refirió al pedido de la Cámara de Comercio. Dijo que pese a las dificultades se evaluarán casos puntuales que podrán tener algunos beneficios. Además habló sobre la posibilidad latente de que los municipios absorban la tarifa social de electricidad .

Francisco Ridao, Secretario de Hacienda de la comuna.

El Secretario de Hacienda de la comuna, Francisco Ridao, mantuvo una charla con la mañana de Radio Sube (101.5) y se refirió al pedido elevado por la Cámara de Comercio e Industria referido a una posible baja en el pago de la tasa de seguridad e higiene.

Si bien admitió que es un tema que se encuentra en estudio, el funcionario reconoció que «bajar alícuotas o dar algún beneficio tiene un costo económico. Dejamos de recaudar y tenemos que recuperarlo por otro lado. La realidad es que hoy no podemos desviar recursos para dar beneficios puntuales cuando la comuna tiene sus obligaciones al doble que meses atrás por la inflación».

A su vez, Ridao explicó que por «condiciones ajenas a la administración municipal» el municipio no está en condiciones de otorgar un beneficio de este tipo pero igualmente anticipó que se revisarán «determinados rubros y se otorgarán beneficios por buen cumplimiento».

Presupuesto – Tarifa Social
En este marco, el ex concejal se refirió también a la posibilidad latente de que a partir de enero próximo sean los municipios quienes deban financiar la tarifa social de la electricidad.

Ante este panorama destacó:  «Agregar un costo semejante con el defasaje de la inflación y con una paritaria comprometida sería complejo. Estoy a la expectativa de que nos comuniquen qué es realmente lo que se intenta hacer».

Y agregó: «Entiendo que de fondo hay un trabajo responsable porque la transferencia de subsidios se da con provincia reconociendo el Fondo del Conurbano, algo que históricamente no se animaron a discutir. La realidad es que estamos poniendo sobre la mesa temas que el gobierno anterior los ponía debajo de la alfombra».