Realizan 15 allanamientos y recuperan joyas robadas

La Policía Federal llevó adelante otro megaoperativo que incluyó procedimientos en Mar del Plata y Miramar, en busca de desbaratar una banda delictiva que lavaba dinero en la costa.

Por una investigación iniciada en Buenos Aires, personal de la Policía Federal realizó este lunes 15 allanamientos en Mar del Plata y Miramar y logró recuperar un importante número de joyas que habían sido robadas por una banda de delincuentes.

Si bien no trascendieron datos oficiales, LA CAPITAL pudo saber que los miembros de la Justicia Federal de esta ciudad recibieron un exhorto de sus pares porteños para ordenar a los uniformados de la fuerza nacional la realización de otro megaoperativo. Su objetivo fue desbaratar una banda delictiva que operaba en Capital Federal y lavaba dinero en la costa, a través de la compra de electrodomésticos y vehículos.

Según informaron fuentes extraoficiales consultadas por este medio, tres de esos procedimientos se llevaron a cabo en Miramar y los restantes, todos en Mar del Plata. De acuerdo a los datos que trascendieron, se supo que los uniformados habrían secuestrado un gran número de joyas robadas por este grupo de ladrones, armas, cajas fuertes, dinero en efectivo y algunos electrodomésticos. En ese marco, se habrían producido aprehensiones pero las mismas no fueron confirmadas formalmente.

Cabe destacar que en los últimos meses la Policía Federal ha llevado a cabo numerosos operativos en la ciudad y la zona, enmarcados en la lucha contra el crimen organizado.

Esta participación creciente de la fuerza está vinculada a la política de seguridad implementada por el Ministerio de Seguridad de la Nación que encabeza Patricia Bullrich. Durante su gestión, explicó en enero pasado el comisario general Gustavo Acero, la funcionaria hizo fuerte hincapié en transformar el cuerpo policial para que se involucre en mayor cantidad de casos que antes, cuando tenía escasa participación en la investigación de causas en Mar del Plata y la Costa Atlántica.

Las medidas tomadas apuntaron a que la Policía Federal fuera utilizada para esclarecer causas complejas, que se relacionan con tareas de inteligencia y gran despliegue de recursos, debido a que hasta 2015 los pocos uniformados de este cuerpo establecidos en esta ciudad y en otros puntos del interior del país casi que se dedicaban meramente a tareas burocráticas.