Corina de Bonis dijo que había sido secuestrada y que con un elemento punzante le habían hecho una inscripción en la panza.

El caso de Corina de Bonis, la maestra que denunció haber sido secuestrada y torturada en la localidad bonaerense de Moreno, sumó un nuevo capítulo. La Justicia bonaerense la procesó y citó a indagatoria, acusada de hacer una falsa denuncia y brindar un falso testimonio.

Así lo dispuso el fiscal Emiliano Buscalia, a cargo de la UFI N° 5 del departamento judicial Moreno-General Rodríguez, ante el que la docente tendrá que declarar el 2 de mayo, junto a María Fuentes, la vicedirectora de la escuela Centro de Educación Complementario 801, que también fue imputada por el caso.

De Bonis, de 47 años, denunció en septiembre de 2018 que en el contexto de una discusión salarial un grupo de personas le cubrió la cabeza con una bolsa de plástico y la metieron dentro de un auto. Allí, le tajearon la panza con un punzón y le escribieron «ollas no», en referencia a las ollas populares que habían organizado las docentes en el barrio.

A lo largo de la investigación se hicieron dos pericias que fueron fundamentales. Una tiene que ver con cámaras de seguridad y otra fue psiquiátrica. Por ejemplo, establecieron que la forma en la que le hicieron la inscripción sobre su estómago no es posible que la hayan realizado con cierta prolijidad, respetando lo que sería un renglón, teniendo en cuenta que según su denuncia todo ocurrió dentro de un auto en movimiento.

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