El Caballo de Fuego 2026: Buenos Aires y Washington despliegan una agenda global para el Año Nuevo Chino

La llegada del Año Nuevo Lunar, que este 2026 da la bienvenida al Año del Caballo de Fuego, se prepara para ser un evento de escala masiva tanto en el hemisferio sur como en el norte. Mientras Buenos Aires alista una celebración maratónica de cuatro días coincidiendo con el Carnaval, la capital de Estados Unidos vive un momento histórico con la unificación de sus organizaciones barriales para revitalizar los festejos en Chinatown. El espíritu de renovación y prosperidad cruza las fronteras en una agenda cultural que promete desde botes dragón en Puerto Madero hasta sabores exóticos en las calles de D.C.

Buenos Aires: El epicentro de los festejos en el sur

En nuestra ciudad, la movida está organizada por la Asociación del Barrio Chino de Buenos Aires junto a la Federación de Reunificación de China en la Argentina, contando con el respaldo de la Embajada china y el Gobierno porteño. Si bien el calendario marca el cambio de año entre la noche del lunes 16 y la madrugada del martes 17 de febrero, la celebración porteña se adelanta y se extiende para aprovechar al máximo el fin de semana largo.

Como ya es costumbre, el Barrio Chino de Belgrano volverá a latir como el corazón de los festejos. Del sábado 14 al martes 17 de febrero, entre las 12 y las 20 horas, la zona se transformará en un corredor peatonal de cultura viva. La propuesta es ambiciosa: un show central con dragones y leones danzando en postes de altura, exhibiciones de artes marciales y, en un guiño a la integración cultural, la presencia de caballos argentinos en vivo.

La agenda no da respiro e incluye desde desfiles de moda tradicional y moderna hasta la intervención de robots y perros robóticos, mezclando la milenaria tradición con la tecnología de punta. El arte urbano dirá presente con Índigo Ars y murales en vivo, mientras que el reconocido orfebre Juan Carlos Pallarols trabajará en una obra simbólica como ofrenda al Año del Caballo. Todo esto, por supuesto, acompañado de una oferta gastronómica que sacará a la calle los mejores sabores de Asia.

Una agenda porteña descentralizada

Lo interesante de este año es cómo el festejo se derrama por distintos puntos de la Ciudad. Para los ansiosos, la previa arranca el domingo 8 de febrero en la Plaza de los Parques Nacionales Argentinos con una jornada abierta de danzas y actividades familiares.

Uno de los platos fuertes será el domingo 15 de febrero en los diques de Puerto Madero, donde se disputará la carrera de Botes Dragón, una competencia que mezcla deporte y mística colectiva en el agua. Al día siguiente, el lunes 16 a partir de las 20 horas, la ciudad se teñirá de rojo. Monumentos icónicos como el Puente de la Mujer, el Planetario, la Floralis Genérica, la Usina del Arte y hasta el Congreso de la Nación se iluminarán para recibir el año nuevo. Además, el Bus Turístico se sumará a la ola con unidades ploteadas especialmente con la imagen del Año del Caballo, recorriendo los circuitos turísticos tradicionales.

Cabe destacar que todas estas actividades son de entrada gratuita y cuentan con la participación de casi 300 comercios e instituciones, demostrando la fuerza de la comunidad china en el país.

Washington D.C.: Una coalición histórica para recibir la primavera

Mientras Buenos Aires celebra el verano y el Carnaval, en Washington D.C. el Año Nuevo Lunar se vive como el anuncio de la primavera. Este 2026 marca un hito para el barrio de Chinatown en la capital estadounidense: por primera vez, una nueva coalición de grupos históricos del barrio ha decidido unir fuerzas para organizar los festejos de manera conjunta, dejando atrás años de operaciones independientes.

Hudson Tang, cofundador de esta flamante Chinatown Lunar New Year Coalition, explicó que la fecha simboliza mucho más que un cambio de calendario: “Realmente significa nuevos comienzos. La razón por la que seguimos el calendario lunar es porque estamos celebrando la llegada de la primavera”. Para Tang, este esfuerzo unificado representa un logro fundamental para las organizaciones locales.

La agenda en D.C. tiene su propio ritmo. El martes 17 marca el inicio oficial, pero la acción comienza antes. El evento “Midnight Madness” (Locura de Medianoche) tendrá lugar el lunes por la noche, con la compañía de danza Hung Ci Lion recorriendo las calles. Ese mismo día se realizará la Caminata Cultural del Club Juvenil Chino, una actividad emotiva donde las familias tradicionales del barrio toman la posta. “Son los mayores chinos quienes hablarán con los chicos y jóvenes sobre las historias de Chinatown”, detalló Tang.

Arte, desfiles y sabores en la capital estadounidense

La semana continuará con actividades artísticas, destacándose la propuesta del sábado 21 de febrero, donde la red “Save Chinatown Solidarity Network” organizará talleres de arte y artesanías centrados en la figura del Caballo de Fuego en la Iglesia de la Comunidad China. Sin embargo, todas las miradas apuntan al gran cierre: el Desfile Anual del Año Nuevo Lunar, programado para el domingo 22 de febrero a las 14 horas. “Es masivo. Es una gran parte del tejido cultural de D.C.”, aseguró Tang sobre el evento que paraliza el barrio.

La celebración también se mete en la cocina con fusiones interesantes. El chef Peter Chang se alió con Ice Cream Jubilee para lanzar un helado de edición limitada: el “PB Málà Swirl”, que combina especia málà roja, caramelo salado y pretzels de chocolate amargo, disponible desde principios de febrero.

Por su parte, otros locales se suman a la fiesta con promociones temáticas. El Mecha Noodle Bar en Union Market regalará tarjetas de regalo dentro de los tradicionales sobres rojos (li xi) a los primeros 100 clientes, además de ofrecer un menú especial que incluye pollo picante tan tan y panna cotta de yuzu y lima. En la localidad vecina de Reston, el Centro Comunitario también recibirá el Año del Caballo el 13 de febrero con premios y actividades familiares, confirmando que la fiebre por el Caballo de Fuego se vive con la misma intensidad, ya sea en el Río de la Plata o a orillas del Potomac.