“Me mandaron a matar policías”

Un niño de 13 años entró en una comisaría de San Isidro y apuñaló en la cabeza a un efectivo. El agresor, que fingió padecer problemas psiquiátricos, recibió un tiro en la pierna.


“¿Para qué te mandaron acá?”, le preguntó un agente. Él, herido en una pierna de un balazo, le contestó: “A matar policías”. Este fue parte del breve diálogo entre un efectivo de la policía bonaerense y un chico de 13 años que minutos antes ingresó al edificio de la Unidad de Prevención de la Policía Local (UPPL) de Villa Adelina, partido de San Isidro, y apuñaló en la cabeza a otro uniformado. En la conversación, que fue filmada y difundida por las redes sociales, el preadolescente incluso llegó a nombrar a la persona que presuntamente le dio la orden de efectuar el ataque.

El violento episodio ocurrió la noche del sábado pasado en la sede de la UPPL, situada en la calle Perito Moreno 2428. Según confiaron fuentes policiales a Infobae, el menor entró en la dependencia, fingió tener problemas psiquiátricos y estar perdido. El personal de la comisaría le ofreció llevarlo hasta su casa y justo antes de subirlo al patrullero, sin mediar palabra sacó un cuchillo de su cintura y lo clavó en el cráneo de Oscar Martín Cejas, un agente de 37 años que por estas horas se recupera favorablemente en el Hospital Central San Isidro. La víctima fue herida también en una mano.

El oficial herido fue identificado como Oscar Martín Cejas (@GermanMonaco)
El oficial herido fue identificado como Oscar Martín Cejas (@GermanMonaco)

Luego del brutal ataque, el adolescente intentó agredir a otro efectivo, pero este reaccionó, le efectuó varios disparos en una de sus piernas y logró reducirlo. Según confirmaron las fuentes, en medio de la secuencia, el teniente primero Juan José Romero se descompensó y sufrió un infarto.

¿Quién te mandó acá?”, inquirió nuevamente el oficial al chico herido. “N.S.”, fueron las iniciales de la persona señalada por el menor, quien le aclaró en ese momento al policía que filmó el video que había llegado solo a la dependencia policial. Sin ningún cómplice.

El niño y el teniente infartado también se recuperan en el mismo hospital que el uniformado apuñalado. Según supo este medio, a Cejas tuvieron que sacarle un pedazo de cráneo para descomprimir el cerebro y por estas horas su situación es estable. En un comienzo, el hecho fue caratulado como “Lesiones”, pero la fiscal Rosa Gómez Zambade, del fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, elevó la calificación a “Tentativa de Homicidio”.