La Reina Margarita II pasó por Tandil y su visita encendió el fervor de las raíces danesas

En el marco de una ajustada agenda, la Reina y su hijo, el Príncipe Federico, arribaron por unas horas a la ciudad, luego de cumplir con sus compromisos oficiales y comerciales en Buenos Aires.

La jornada de ayer volvió a ser histórica para la ciudad, que recibió por tercera vez a representantes de la Casa Real Danesa, en esta ocasión, la Reina Margarita II y su hijo, el Príncipe Federico.

Sin lugar a dudas, la visita de miembros de la realeza europea es un hecho que no sucede muy a menudo por estos lares. Argentina, un país formado en el marco de las democracias constitucionales, es ajeno al sistema de gobierno monárquico que aún rige en determinadas naciones del viejo continente, África y Asia. Pero en sus países de origen, la influencia de los soberanos monárquicos es insoslayable y concita una gran atención por parte de los medios, la clase dirigente y la sociedad, que profesan un enorme respeto a las autoridades.

Los mecanismos del Municipio y la Embajada danesa en Argentina se articularon para dar lugar a un amplio despliegue de protocolo y control policial, que se desarrolló para cuidar hasta el último detalle de tan ilustre visita.

Su visita generó gran expectativa y representa un hecho que marca la historia de Tandil, localidad que visitó hacia finales de marzo de 1966 cuando aún era princesa heredera al trono.