Juicio a Federico Sasso: este viernes se conocerá la sentencia por el caso Bernaola

A partir de las 14:30, el Tribunal Oral en lo Criminal N°1 de Mar del Plata leerá el fallo. Los jueces son Facundo Gómez Urso, Pablo Viñas y Juan Manuel Sueyro.

El Tribunal Oral en lo Criminal N°1 de Mar del Plata dará a conocer la sentencia por el caso de Lucía Bernaola este viernes a partir de las 14:30, pese a que en un primer momento estaba pactado para las 12.

Federico Sasso fue juzgado por la muerte de la adolescente que causó en la madrugada del 4 de junio de 2017, en la curva de Playa Chica, en Alberti y la Costa. El fiscal Rodolfo Moure pidió la pena de 10 años de prisión por el delito de homicidio y lesiones graves y leves con dolo eventual, y pidió un periodo idéntico de inhabilitación para conducir. En tanto, los abogados de la familia pidieron 12 años de prisión.

También solicitó al Tribunal Oral 1, que integran los jueces Facundo Gómez Urso, Pablo Viñas y Juan Manuel Sueyro, que Federico Sasso, de 21 años, sea trasladado a un complejo penitenciario. En estos días, el acusado goza del beneficio del arresto domiciliario, aunque como la decisión fue apelada, está detenido en nuestra ciudad, en un departamento céntrico.

Lucía y un grupo de amigos caminaba por la costa hacía Playa Grande, una zona donde se concentran boliches. La aparición en escena del Renault Clio no les dio tiempo a nada: «Oí el ruido, giré y vi a mis amigos volando por el aire», declaró uno de los chicos que se salvó de la embestida. Lucía iba con su novio y otros siete chicos de entre 14 y 18 años. A algunos de ellos los atropelló y dejó del otro lado del muro de la costanera, sobre el cantero. 

«Vi las piernas de mis amigos volar por arriba del auto. Pensé que estaban todos muertos, abajo del cantero. Vi a Lucía aplastada», contó Jonatan Ovejero: «Le grité a Sasso que había matado a mis amigos». Lucía murió en el lugar.

Sasso no se quedó allí. Abandonó la escena corriendo y reapareció minutos más tarde, cuando la Policía ya había llegado, y se entregó. En se momento se le práctico el test de alcoholemia: dio que tenía 1,23 gramos de alcohol en sangre; entonces el límite legal permitido era 0,5 gramos.  

Antes de recibir el arresto domiciliario, Sasso estuvo en la alcaidía de Batán y luego fue alojado en una comisaría de Balcarce, donde gozaba de beneficios insólitos, tanto que el Ministerio de seguridad bonaerense terminó desafectando a 7 policías, incluido el comisario: la denuncia indica que les pagaba para «salir un ratito».

Había sido la mamá de Lucía, Verónica Borelli, quien llevó la denuncia a Asuntos Internos. Luego su abogado, Maximiliano Orsini, hizo la denuncia penal. Indicaba que el muchacho se la pasaba jugando Play Station en el departamento de la planta alta de la seccional, donde vivía el comisario. 

En su alegato, el fiscal Moure planteó como agravantes que por su adicción a la velocidad, Federico Sasso generó las condiciones para semejante resultado, la muerte de la adolescente. «Iba a 80 kilómetros por hora, bebió esa noche, sus amigos lo habían advertido y el lugar, una de las curvas más peligrosas de la costa, es una invitación a no correr», sostuvo. «Jugó a la ruleta rusa sin pensar en nadie», apuntó.

Luego, los abogados Marcelo Savioli Coll, que patrocina al papá de Lucía, Eloy Bernaola -ex futbolista de Aldosivi-; Maximiliano Orsini, por la mamá de la adolescente, y Mauricio Varela, por algunos de los jóvenes que resultaron heridos, adhirieron a la postura de la fiscalía y pidieron al Tribunal la pena de 12 años. El defensor del imputado, Facundo Caparelli, alegará este miércoles, luego Sasso, antes del cierre del debate, podría tomar la palabra. Queda a los jueces poner fecha para dictar sentencia.

Verónica Borelli, la mamá de Lucía, se mostró conforme con los pedidos del fiscal y de los abogados. «Dentro de lo que se puede, con las leyes que tenemos, está bien, me parece justo -dijo al salir de la sala-. Ahora si me preguntás a mi qué calificación, obvio, le doy perpetua».