Investigadores reclaman contra la reducción del cupo y la falta de presupuesto para el Conicet

Este año, de los 2595 que quisieron entrar al organismo, solo aceptaron a 450 aspirantes. El miércoles, que se conmemora el Día del Científico, habrá movilizaciones en Palermo y en La Plata.

Todos los años, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) difunde una lista con los nuevos investigadores que se suman al organismo. Esta instancia, a la que llaman «ingreso de carrera», es el último paso de una larga trayectoria académica, en la que el postulante ya alcanzó un nivel de posdoctorado y años de trabajo en su área. Pero cumplir con los requisitos, una vez más, no fue suficiente. El viernes pasado, informaron que de los 2595 que aplicaron, solo iban a ser aceptados 450.

Estos números, que corresponden a 2018, no pasaron inadvertidos para la comunidad científica argentina. Según los propios datos del Conicet, la reducción de cupos no es algo nuevo. De las 900 vacantes que se ofrecían en 2015, se pasó a 600 en 2017, para disminuir a 450 el año pasado.

La palabra que más repiten los investigadores es «preocupación». Y no solo por la falta de vacantes, sino por el recorte presupuestario que sufren día a día en su trabajo. Desde cobrar los salarios atrasados y no contar con los insumos para sus proyectos, hasta tener que ponerse al hombro las tareas de mantenimiento de sus institutos porque ya no hay plata ni para el detergente.

Sandra Nicosia es fotógrafa técnica del Conicet, en la Carrera de Personal de Apoyo. Su tarea es asistir y complementar los equipos de investigación en la parte de comunicación, imagen y relevamiento fotográfico. Es de Buenos Aires, pero hace 16 años trabaja en Posadas, Misiones. En diálogo con este medio, detalló que este «desfinanciamiento» se padece a nivel nacional y en todas las áreas.

«Vemos con mucha preocupación esta política nacional con respecto al organismo. Este vaciamiento va de mayor a menor. Desde que no hay proyectos de investigación subsidiados hasta la quita de apoyos para asistir a algún congreso», ejemplificó la especialista.

El punto máximo, para ella, fue cuando en 2018 dejaron de recibir su presupuesto. «Nos falta el dinero para todos los días. No podemos cubrir los insumos, los gastos de limpieza ni de papelería. Es algo muy grave», agregó consternada.