El tipo de cambio cerró con leve baja, pero los bonos no se dieron por enterado y el riesgo país sigue por las nubes.

Hernán Lacunza logró sortear una prueba complicada en el primer día de su gestión como ministro de Hacienda. La estrepitosa caída de bonos y acciones argentinas en Wall Street del lunes no se contagió al tipo de cambio y ya esto resultó un triunfo.

Sólo con USD 112 millones de ventas por parte del Central en el mercado contado y también operaciones en futuros de corto plazo (agosto y septiembre), la cotización cerró debajo de los $55 en el mercado mayorista, apenas por debajo del nivel del viernes.

Pero este comportamiento del dólar se entendió como una tregua para darle tiempo a Lacunza para que se acomode. En realidad, los inversores siguen esperando definiciones del candidato de Frente de Todos, Alberto Fernández. Sus confusas declaraciones sobre una posible renegociación de la deuda, luego relativizadas por Guillermo Nielsen -su referente económico- provocaron un fuerte impacto, sobre todo en la cotización de los títulos públicos.

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