Habló el empleado de seguridad que festejó con los jugadores de River: “Boca pidió que me despidieran”

Gabriel Portillo se colgó de las espaldas de Suárez y Pratto en la Bombonera.


El empleado de seguridad que formó parte de los festejos de los jugadores de River tras eliminar a Boca en la Bombonera y lograr la clasificación a la final de la Copa Libertadores fue despedido de la empresa privada Prevención y Control de Pérdidas (PCP).

“Fui a la empresa y me dijeron que tenía que presentar un telegrama de renuncia por lo que ocurrió en la Bombonera. Es insólito. Hace 11 años que formo parte y nunca tuve un problema en ninguna de las canchas en las que me tocó trabajar. Esta no es la primera vez que saludo a los jugadores de River; la diferencia es que este caso fue viral. Boca Juniors pidió que me despidieran”, le aseguró Gabriel Portillo a Clarín.

Para los hinchas millonarios, el final del partido fue pura emoción y felicidad. Así lo sintió Portillo, simpatizante de River. El empleado de seguridad, fácilmente identificable por su chaleco amarillo fluorescente, apareció en las imágenes de la transmisión oficial, en un video que después se hizo viral.

Es que se les colgó por la espalda a Matías Suárez Lucas Pratto para sumarse a los cantos de los dirigidos por Marcelo Gallardo en el centro del campo de juego, en el momento en que el plantel cantaba por la clasificación a la final de la Libertadores.

Los jugadores de River celebran el pasaje a la final de la Libertadores.
Foto: Marcelo Carroll

Luego recibió una reprobación por parte de su superior en la zona mixta y a las pocas horas le solicitaron que presentara el telegrama de renuncia.

“Lo que ellos dicen es que incité a la violencia por tener esa conducta. La verdad es que se contradicen, porque el informe del operativo fue positivo”, le dijo a este diario, al tiempo que acusó a Boca.

Boca Juniors pidió que me despidieran, porque más allá de que la imagen salió en todos lados, fueron los empleados de Boca que estaban atrás del arco los encargados de comunicarle el hecho a mi superior”, afirmó.

En referencia al partido, manifestó que desde la tribuna local fueron hostiles con los diversos objetos que le arrojaron a Franco Armani. “Al principio me mandaron a la puerta 14 con otros compañeros, pero después de unos minutos cambiaron de decisión y pasé a estar detrás del arco de Armani. Desde la tribuna le tiraron de todo. Hasta un pañal”, concluyó.

Al tanto de la problemática de Portillo, diversas personas se solidarizaron a través de las redes sociales, al punto de que algunos le ofrecieron trabajo para darle una mano en este duro momento.

“Estoy agradecido a la gente que quiere ayudarme y se puso en contacto conmigo. La verdad es que todo esto es muy triste, porque tengo un hijo de 14 años y una nena de 3”, finalizó.

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