FÚTBOL | Luengo y Ponce, en la última jugada, le dieron una heroica victoria a Alvarado

Cuando el reloj marcaba 49′ y el resultado era 2-2, Damián Luengo envío un centro, Fernando Ponce ganó atrás de todos, no fue egoísta y tocó adentro para Leonardo Roda, que marcó el 3-2 final de Alvarado (que también contó con Manuel Madrid) ante Deportivo Madryn.

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(0223) ¿Jugó bien? Seguramente que no. ¿Mereció ganar? Seguramente que sí. Por lo hecho y por lo que no hizo el rival. O mejor dicho, lo que hizo el rival. Que se metió atrás, que fue una sombra del equipo del primer tiempo y Alvarado se lo llevó por delante, sin muchas ideas pero con muchas ganas. Entones, el fútbol castigó a Deportivo Madryn y premió al Torito que terminó festejando merecidamente un triunfo bárbaro, agónico, por 3 a 2, con goles sobre el final de Pennisi y Roda, cuando parecía que era el fin de la racha invicta y terminó siendo una fiesta azul y blanca en el Minella.
En la previa se sabía de la importancia del partido para Alvarado, luego de igualar con Sportivo Las Parejas en el Minella y no poder recuperar esos dos puntos en Morteros. Pero enfrente tenía un rival que, a diferencia de varios de los otros que enfrentaron al conjunto marplatense, tiene delanteros de jerarquía que no perdonan. Por eso, el «torito» se fue al entretiempo con el marcador en contra.
El arranque fue parejo, con dos equipos con buenas intenciones pero poca profundidad y sin ocasiones claras de gol. El local parecía más incisivo cuando buscaba por la derecha y cambiaba, encontrando siempre en soledad a Fernando Ponce por el otro lado. Pero el balcarceño no las pudo terminar bien y dejó pasar esas posibilidades. Deportivo Madryn no llegaba al arco y cuando lo hizo fue por un error de la defensa que falló en la salida y Michelena probó a Suárez que respondió bien.
De golpe, en un ratito, llegaron las emociones. Porque Alvarado lo encerró al aurinegro, lo llevó a equivocarse y, en esa confusión, Leandro García lo agarró a Pennisi que iba en busca de la pelota y Nasier sancionó el penal. Fabián Castillo se hizo cargo de la ejecución, definió fuerte al medio y le dio la ventaja al dueño de casa que podía encontrar en ese gol la tranquilidad. Lejos de aprovechar ese envión, el «torito» se descuidó y lo pagó caro. Porque tres minutos después, a la salida de un lateral sobre la derecha, Bordaberry tocó por encima de Madrid para la llegada al fondo de Michelena que la paró, esperó a Elgorriaga y se la cedió perfecta, paralela a la línea, lejos de las posibilidades de Aldo Suárez, para que el lateral izquierdo empuje al empate.
El partido empezó de nuevo, otra vez con buenas intenciones y pocas ideas. Pero José Michelena era la diferencia entre un equipo y otro. A los 35′, el zurdo, tirado por derecha, enloqueció a Castro, volvió a ganar por su sector y metió un centro milimétrico a la cabeza de Cristian Girard que sólo tuvo que meter la cabeza para superar la estirada de Suárez y darle la ventaja a la visita, ante la sorpresiva mirada de todos en el Minella. El énfasis por buscar el empate los llevó hacia delante a los de Duilio Botella en el tramo final de la etapa, con más ganas que juego, desequilibrio por las bandas pero sin potencia en los metros finales.
El complemento tuvo un solo equipo en la cancha. Deportivo Madryn no quiso ser el del primer tiempo y prefirió meterse atrás, hacer tiempo y depender exclusivamente de algún contra ataque para ver si podía definir la historia. Pero Aldo Suárez prácticamente no tuvo trabajo durante los 45′, salvo para salir a cortar lejos de su área pelotazos en cortada para los puntos.
Y Alvarado, sin brillar, fue de todas maneras en busca del empate. Le costó horrores generar situaciones de gol, pasó 30′ de dominio total de la pelota, con el medio metiendo y ganando en cada sector de la cancha, pero sin poder dejar un delantero de cara al gol, o al menos inquietando con un disparo desde fuera del área.
Pero el fútbol a veces premia a los que buscan, de la forma que sea, y castigan a los mezquinos. El resultado final no fue ni más ni menos que eso. Cuando el Minella ya no tenía muchas esperanzas, porque los centros no encontraban cabezas amigas más allá de terminar con Pennisi y Roda de faros en el área, Cortadi no podía desequilibrar y Emanuel González no lograba hacer valer su buena pegada, de la forma menos pensada llegó el empate. A los 42′, un pelotazo largo, frontal, encontró una falla de los centrales y Emanuel Pennisi estuvo rápido y efectivo para definir con categoría ante la salida de Pereyra y marcar un empate, que era lo mínimo que merecía el local.
Esteban Nasier le hizo pagar todo el tiempo que hizo Deportivo Madryn y adicionó siete minutosque Alvarado aprovechó y lo pasó por encima con el envión. No se conformó con quedarse con un punto que parecía perdido, el goleador sacó la pelota del arco y fue por más. Y el premio y la explosión llegaron a los 49′. Luengo trasladó, encabezó el ataque y metió el centro para el segundo palo donde habían ido a buscar los dos centrodelanteros, también apareció Fernando Ponce que ganó atrás de todos, no fue egoísta y tocó adentro para Leonardo Roda que sacó el zurdazo letal, bajo, contra el caño izquierdo de Pereyra que nada pudo hacer.
Los dos o tres minutos finales, fueron de fiesta. Porque el desahogo fue impresionante, adentro y afuera. Alvarado ganó tres puntos vitales para empezar a despedirse definitivamente de la zona de descenso y se arrima cada vez más a los playoffs, redondeando una campaña más que meritoria en el Federal A.

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