El central abrió el partido para el equipo de Mar del Plata, que ganó 3 a 1 y se arrima a la clasificación. Se lo dedicó a su compañero, que acaba de sufrir el fallecimiento de su padre. Gran partido de Fernando Ponce.

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La Zona 1 del Torneo Federal A no da lugar al error. Hay siete equipos en tres puntos y quedan sólo seis en juego. Entonces, el que tropieza se cae. Por eso, Alvarado jugó con la presión de saber otros resultados y consciente que no servía otra cosa que no sea el triunfo. Así lo jugó, así lo planteó y así lo ganó. Le costó. Por la falta de profundidad que es moneda corriente, porque una sola desatención se pagó cara, pero lo ganó con autoridad, manejando el encuentro, siendo protagonista y, por momentos, jugando bien. El 3 a 1 sobre la CAI se festejó como lo que fue, una victoria clave para seguir con vida, para decir presente y para mirar con optimismo el choque de la próxima semana ante Deportivo Madryn, también en el Minella.

En el complemento, el Torito necesitaba un gol para tener tranquilidad, y eso llegó a los 7’. Castillo gano un córner por la derecha, Machado metió el centro y Manuel Madrid puso el frentazo goleador. Clave, para cortar la ansiedad y manejar el partido. El central se lo dedicó a Damián Luengo, quien el viernes sufrió el fallecimiento de su padre.

Alvarado tomó confianza y se adueñó de las acciones. Ponce se “agrandó” y salió del fondo, dejó tres en el camino, abrió para Castillo y fue a buscar el centro que no conectó por centímetros, pero le quedó atrás a Machado, tocó para Molina y el zurdo metió el remate que se fue apenas afuera.

El partido estaba controlado, Alvarado no pasaba sobresaltos, pero las pelotas detenidas emparejan todo. Y a los 21’, en un tiro libre desde la izquierda, Nelson Seguel ganó demasiado libre por el segundo palo y metió un cabezazo tremendo que superó la estirada de Pucheta. Al “torito” no le servía otra cosa que ganar y Botella lo entendía, entonces mandó a Leonardo Roda por Corti y se la jugó el todo por el todo. Y si bien no fue el cordobés, otro de los delanteros que había entrado, Brian Cortadi le dio crédito a las modificaciones. El “catito” ganó bien por la izquierda, enfrentó a Ronco y ante el achique del arquero tocó con categoría al segundo palo, para poner el 2 a 1 que hizo explotar el Minella.

Alvarado estaba para golear. Porque CAI bajó los brazos y el local se envalentonó y cerró el partido en un alto nivel. La diferencia era de más de un gol, y el premio llegó a los 43’, cuando Carrizo se metió por derecha, Morales lo derribó y Leonardo Roda canjeó el penal por gol.

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