Exhumarán los cuerpos que fueron intercambiados en el Hospital Muñiz

El centro de salud se había confundido en la identificación de los restos de dos mujeres, de 41 y 53 años. Una fue velada y enterrada por error por otra familia.

El Hospital Muñiz quedó en el ojo de la tormenta después de haber cometido un insólito error en su morgue. El centro de salud se confundió en la identificación de los cuerpos de dos mujeres, de 41 y 53 años, que solo tenían en común haber muerto el mismo día. Una de ellas fue entregada por error a otra familia, que la enterró pensando que era su pariente. Ahora, la Justicia intervino para esclarecer los hechos y darle tranquilidad a los seres queridos de ambas.

La titular del Juzgado Nº 1 en lo Contencioso Administrativo y Tributario,Romina Tesone, ordenó la exhumación de los restos de Sandra Elizabeth Abalos, que fueron enterrados bajo el nombre de Juana Aranda en el Cementerio Municipal de Monte Grande. La magistrada indicó que una vez que se tomen las huellas dactilares de los cuerpos, sean entregados a sus familiares.

El caso salió a la luz la semana pasada, cuando la familia de Abalos fue a retirar los restos al Muñiz y se enteraron de que ya no estaban allí. El personal del hospital se había confundido y se los había entregado a un grupo de desconocidos, que la velaron a cajón cerrado y por eso no se dieron cuenta del error.

En medio del escándalo que generó este caso, la directora del establecimiento, Mabel Nogueras, renunció y cuatro empleados fueron despedidos. «Estamos muy consternados, esto fue un hecho muy grave porque está en medio el dolor de las familias», sostuvo Sergio Aguer, director general de hospitales de la Ciudad de Buenos Aires.

El funcionario remarcó que ambas familias habían identificado a sus seres queridos pero por error «se le entregó a la cochería un cadáver equivocado», y afirmó: «Se hace lo más rápido posible para recuperar el cuerpo y que pueda tener una sepultura adecuada con sus familiares».

En se sentido, pidió disculpas por lo sucedido. «Nos hacemos cargo del error. En general un familiar reconoce el cuerpo y de inmediato se le entrega el cadáver, pero al parecer esta vez hubo un problema en ese procedimiento», concluyó.