Confirmaron que en Tandil se secuestró un cañón antiaéreo valuado en 1.500.000 dólares

Tandil fue parte de una investigación internacional por tráfico de armas, con un allanamiento y amplio despliegue de Gendarmería, personal de la Aduana y AFIP. Según consignaron los fuentes judiciales, la pieza de artillería robada en un arsenal militar argentino es un cañón antiaéreo Oerlikon. El destino sería una banda narco.

Tal se detalló en la edición pasada, personal de Gendarmería y de la AFIP llevaron a cabo el procedimiento en un domicilio de calle Haití al 1000 de la ciudad, donde reside Raúl Pressa, conocido por vender rezagos militares, al decir de los vecinos de la cuadra.

Según se encargó de difundir el Ministerio de Seguridad nacional, la pesquisa desarrollada desde octubre pasado sobre los integrantes de la red de tráfico de armas permitió a los investigadores determinar que la pieza más importante del arsenal estaba a punto de ser comercializada. “Un grupo narco brasileño, presuntamente el Comando Vermelho, había ofrecido US$1.500.000 por una pieza de artillería robada en un arsenal militar argentino: un cañón antiaéreo Oerlikon calibre 20 mm”, se consignó.

Al decir de los medios capitalinos, esa arma le habría dado a la banda que opera principalmente en las favelas de Río de Janeiro -y cuyo poder se expandió a Paraguay y busca introducirse en la Argentina- el poder de fuego necesario para derribar helicópteros policiales o enfrentar a los blindados militares usados en operaciones antidrogas. Ese cañón, cuyo origen es ahora investigado, estaba oculto en un predio ubicado en la cuidad. Allí no había municiones para esa arma. La red tenía separados el armamento y los proyectiles, se destacó.