Con la mira en el acuerdo, Mauricio Macri busca avanzar en reuniones con referentes de la oposición

06/05/2019
Sergio Massa se mostró abierto al diálogo pero puso condiciones. La posición de Cristina Kirchner.

El Gobierno intenta avanzar en la ardua tarea de consensuar con la oposición diez puntos básicos sobre políticas de Estado a largo plazo, a menos de dos meses del cierre de listas de candidatos para las presidenciales. El programa tiene el visto bueno de parte de Alternativa Federal y del líder de Evolución Radical Martín Lousteau. Mientras que Sergio Massa se mostró abierto al diálogo pero condicionó el debate, en tanto que desde el entorno de Cristina Kirchner hicieron saber que no dialogarán «a libro cerrado».

Ante este panorama el presidente Mauricio Macri busca avanzar en reuniones bilaterales con referentes de la oposición mientras que analiza convocar al kirchnerismo y a la izquierda a través del Congreso, en gestiones que estarían a cargo del presidente de la Cámara de Diputados Emilio Monzó (PRO).

Massa, que es uno de los precandidatos presidenciales de Alternativa Federal, se mostró abierto al debate pero fue muy crítico con el plan del Gobierno. Emitió un comunicado en el que reclamó «políticas de estado» y criticó lo que considera que es «marketing electoral», por la dilación del Gobierno en convocar al diálogo a la oposición en un contexto de crisis económica y en las proximidades del calendario electoral nacional.

El líder del Frente Renovador calificó de «terco» al Gobierno y cruzó a Macri por una de sus muletillas, al cuestionar que «repite una y otra vez: ‘no hay otro camino, es por acá'». «Nosotros sabemos que hay otra manera de hacer las cosas, que hay otras soluciones, que hay alternativa», consideró.

Además generó malestar en el ex intendente de Tigre la difusión de las conversaciones con el Ejecutivo. «El Gobierno filtró a los medios de comunicación que estaría negociando una declaración conjunta con Juan Manuel Urtubey, Miguel Pichetto y conmigo. No fue el anuncio de una negociación real y sincera, sino una nueva operación del Gobierno para distraer y dividir a la oposición. El diálogo no se hace a través de filtraciones de prensa; y los acuerdos no se construyen por WhatsApp», criticó.

Mientras que la ex presidenta y senadora de Unidad Ciudadana, que reaparecerá esta semana con su presentación en la Feria del Libro, considera al igual que Massa la convocatoria responde a necesidades electorales. Desde su entorno adelantaron que en el caso de que reciban un llamado de la Casa Rosada Cristina no aceptará dialogar «a libro cerrado», consigna Clarín.

En tanto que Lousteau dijo que Cristina «no dialoga», aunque cree que igualmente otros dirigentes de Unidad Ciudadana están abiertos al debate. «Hay que empezar a dialogar entre todos, pero Cristina no lo hace. No acepta ni una entrevista ni un debate con otros actores, todavía. Ahora, hay dirigentes del espacio de ella que sí, y que tienen ideas que son interesantes. Entonces, ¿por qué no vas a dialogar?», dijo el líder de Evolución Radical en diálogo con Radio Mitre.

Los ejes del acuerdo que impulsa el Gobierno son: lograr y mantener el equilibrio fiscal; sostener un Banco Central independiente; mayor integración al mundo; respetar la ley, los contratos y los derechos adquiridos; creación de empleo a través de una legislación laboral moderna; reducción de la carga impositiva nacional, provincial y municipal; consolidar un sistema previsional sostenible y equitativo; consolidar un sistema federal basado en reglas claras; asegurar un sistema transparente de estadísticas; y cumplir los compromisos con los acreedores.

Macri le transmitió a Massa esta serie de puntos y el ex intendente de Tigre le planteó otros seis para que avance el consenso. Le recordó que este acuerdo lo pidió él a principios de abril; le exigió que lidere la iniciativa sin delegarla en sus ministros; le recriminó por la filtración de la negociación; le reclamó medidas urgentes por los próximos cinco meses para que «la crisis no sea irreversible»; le aclaró que el acuerdo debe generar seguridad y previsibilidad en la política argentina; y, lo más importante, le propuso abrir el juego a «todos los líderes políticos, sociales, económicos y sindicales sin exclusiones», es decir también a Cristina.

La semana pasada el Presidente habló con los otros referentes de la Alternativa Federal: Lavagna (ex ministro de Economía de Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner), Urtubey (gobernador de Salta) y Pichetto (jefe de bloque de senadores del PJ). Urtubey y Pichetto tendieron un puente con el jefe de Estado. De hecho, el senador había asegurado que él ya había planteado la necesidad de alcanzar un acuerdo semejante. En cambio, Lavagna rechazó los 10 puntos básicos y propuso los suyos.


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