Cientos de fieles celebraron el día de San Cayetano con misa y procesión

Cada 7 de agosto cientos de fieles se congregan en la iglesia de Avenida Eva Perón para honrar al patrono del pan y el trabajo. La vida del hombre que se convirtió en uno de los santos más amados por creyentes argentinos.

Una importante cantidad de vecinos se acercó durante toda la jornada hasta la Capilla San Cayetano para agradecer y pedir al patrón del pan y del trabajo.

Por la mañana, el templo abrió sus puertas a partir de las 7 y la primer misa se realizó a las 8. Además, una multitud participó de la procesión que culminó con un nuevo oficio religioso que se celebró a las 15.

Durante todo el día hubo venta de chocolate, pasteles, tortas fritas y empanadas.

La historia detrás de los milagros de San Cayetano
Cayetano di Thiene llegó al mundo 1 de octubre de 1480 en Vicenza (Italia) en el seno de la familia de los condes de Thiene. Fue el último de los tres hijos del conde Gásparo di Thiene —un militar que murió en 1492— y de la condesa María Da Porto, una laica que se consagró a la orden de Santo Domingo.

En 1503, recibió el doble doctorado en Derecho Civil y Canónico por la Universidad de Thiene. Poco más tarde, fue nombrado protonotario apostólico en la corte del papa Julio II, en Roma.

Desde ese lugar ayudó a reconciliar a la Santa Sede con la República de Venecia y posteriormente se retiró de la vida cortesana, en 1513, para fundar una sociedad de sacerdotes y prelados, el Oratorio del Amor DivinoEn 1514 fue ordenado sacerdote.

Ya dedicado de lleno a la vida religiosa fue confesor y fundó el Ospedale degli Incurabili, un hospital para enfermos incurables donde conoció a la joven del primer milagro.

Corría 1515 cuando Martín Lutero peleaba en Alemania contra el comercio de indulgencias, lo que terminaría dividiendo a la Iglesia. Cayetano dedicaría su vida a luchar contra la Reforma protestante luterana.

Más tarde fundó la organización de beneficencia Monte di Pietà (luego Banco de Nápoles) y en Venecia se asoció con Jerónimo Emiliani —un noble laico que decidió dedicarse a los pobres y huérfanos— a quien ayudó a fundar otra orden de clérigos regulares, la Orden de los Padres Somascos.

Cayetano vivió en total austeridad y sus promulgaciones de pobreza enojó a los clérigos que querían seguir disfrutando de las comodidades, pero cientos de jóvenes romanos se unieron a la vida de Clérigos Regulares que Cayetano proponía.

Murió el 7 de agosto de 1547, a los 67 años, a causa de una enfermedad.

Sin avances en la paritaria, los judiciales paran este jueves

Por un simulacro, se interrumpirá el tránsito en Chaves y 15 este jueves