La abogada francesa, que fue clave para prestarle a la Argentina los u$s57.000 millones, renunció a su cargo de forma temporaria tras ser nominada por el organismo europeo.

Los líderes europeos postularon a la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, para que sea la próxima presidenta del Banco Central Europeo (BCE). De inmediato, Lagarde aseguró estar muy «honrada» con la posibilidad y por eso adelantó que «renunciará temporalmente» a la conducción del organismo multilateral de crédito.

«Estoy honrada de haber sido nominada para la presidencia del BCE. A la luz de ello, y tras mantener consultas con el Comité de Ética de la Junta Ejecutiva del FMI, he decido renunciar temporalmente a mis responsabilidades como directora gerente del FMI durante el periodo de nominación», avisó Lagarde en Twitter.

El directorio del Fondo Monetario Internacional se reunirá próximamente y comunicará los pasos a seguir. El director subgerente del FMI es el estadounidense David Lipton, otro de los funcionarios que resultó de vital apoyo para la Argentina en el último tiempo.

Lagarde fue uno de los apoyos clave en el escenario internacional para el Gobierno. El equipo económico del presidente Mauricio Macri logró que el FMI aprobara el año pasado el préstamo de u$s57.000 millones para sostener el programa político económico de Cambiemos.

La funcionaria se reunió con Macri la semana pasada en Japón, durante la cumbre del G20. Allí, reiteró su apoyo al programa económico y consideró que «está comenzando a dar resultados y debería sentar las bases para un crecimiento sostenible».