“Superpapas” y leche no alergénica: lo nuevo del INTA Balcarce

Así lo indican en su investigación Sergio Feingold, titular del Laboratorio de Agrobiotecnología y la investigadora Gabriela Massa, ambos del INTA Balcarce.

La investigación fue encabezada por el responsable del Laboratorio de Agrobiotecnología del Área de Investigación en Agronomía, Sergio Feingold, y la investigadora, Gabriela Massa.

Se trata de la técnica denominada edición génica donde se trata de “apagar” o “cambiar” las secuencias de los genes para la regulación génica en las especies.Se trata de editar aquellos genes que pueden traer una reacción alérgica o una condición no deseada a los seres humanos.

Feingold comentó a InfoCampo que “nosotros nos hemos centrado en aspectos industriales y nutricionales de la papa. Al conocer las variantes que existen en la naturaleza de esos genes podemos lograr un recambio alélico ¿Qué quiere decir?, que el mejoramiento genético de la papa o de cultivos clonales (que se propagan de manera vegetativa como la batata, la vid o los forestales y frutales) entran en una nueva era nunca vista antes, ya que vamos a poder hacer lo que se hace en cultivos como la soja o el maíz, que es tener una variedad mejorada genéticamente”.

Beneficios con la papa

Con la técnica aplicada se constató que se puede alterar la cantidad de antioxidantes que tiene el tubérculo y mejorar la capacidad de almacenaje de la papa a baja temperatura sin que se generen azúcares reductores que hoy representan un grave problema en la industria.

“En cambio, la posibilidad que brinda la edición génica es que podemos tener una variedad de papa que tiene una característica indeseable, cuya base genética es conocida, entonces podemos mejorarla. O sea, podemos tener una papa spunta que tenga mayor contenido de materia seca o una innovator, cuya conservación en frío sea mejor de lo que es actualmente”, argumentó el profesional.

El responsable de la biotecnología del INTA aseguró que la técnica también hará que los productores sean más eficientes en la utilización de recursos como el agua. “Por la calidad de agua que tenemos en Balcarce, hasta ahora sólo se podía sembrar papa en el mismo lote cada cuatro años porque si se hacía todos los años la cantidad de agua que se aplicaba sobre el terreno hacía que éste se salinice. Ahora vamos a incrementar el valor por unidad de área”, admitió.

Para alérgicos a la leche

En paralelo, hay avances en bovinos para que la leche que producen no afecten a personas alérgicas. “Estamos apagando genes que le confieren a la leche propiedades alergénicas que hoy afectan al 5% de la población. Es la misma tecnología aplicada en otros organismos. Estamos muy avanzados porque probablemente en el próximo invierno vamos a contar con los primeros terneros editados genéticamente de Sudamérica”, expresó Feingold.

“Uno tiene que demostrar que no existen otros cambios en la secuencia genética más de los que se quisieron incorporar. Las primeras empresas o productores que se hagan de esta tecnología van a tener tecnología de punta. Existen solicitudes de aprobación de este tipo de productos en Estados Unidos, además de la Argentina”, concluyó el investigador.

Esta investigación ya comenzó a difundirse entre productores y empresarios de la industria de la alimentación para que comiencen a utilizarlo.